Si ninguno pudiera intercambiar, si todo hombre estuviera forzado a ser completamente autosuficiente, es obvio que la mayoría de nosotros se moriría de hambre, y el resto escasamente podría mantenerse en vida. El intercambio es la sangre vital, no sólo de nuestra economía, sino de la civilización misma.
Hay dos cosas que valoramos; una es el intercambio de información, que puede tener un impacto positivo y global, y dos, que la gente es inteligente y si le das una herramienta que les ayude a demostrarlo, la utilizarán todos los días