Es arduo adivinar de dónde viene el orgullo de los poetas cuando tan a menudo quedan avergonzados por la revelación de su fragilidad.
La poesía es la revelación de un sentimiento, que el poeta cree que es personal e interior y que el lector reconoce como verdadero.
El dandismo es la declaración de la absoluta modernidad en la belleza.
La envidia es una declaración de inferioridad
La guerra es amiga del Estado. La guerra lleva a una expansión en el rol del Estado. Cuando la guerra culmina, el Estado muy raras veces retorna a los niveles en los que estaba anteriormente.
En cuanto se rechaza la alternativa (en cuanto se enturbia el paradigma), comienza la utopía: el sentido y el sexo se convierten en el objeto de un juego libre dentro del cual las formas (polisémicas) y las prácticas (sensuales), liberadas de la prisión binaria, van a ponerse en un escajo de expansión infinita. Así pueden nacer un texto gongorino y una sexualidad dichosa.