Mi vida siempre fue componer. Para dejar de hacerlo, tendrían que cambiarme la composición por la felicidad.
Es cierto que todo ser humano necesita diversiones, sobre todo para sobrellevar el tedio de la vida de provincias. Por ello deben dedicarse a entretenimientos de naturaleza intelectual tales como la pesca, la lectura de obras literarias, la composición de haikus o la escritura de poemas modernos...
El anarquismo es una palabra sin sentido, si no incluye la libertad de la persona para controlar su producto o lo que sea que su producto le ha brindado a través del intercambio en un mercado libre, es decir, la propiedad privada. Quien niega la propiedad privada es necesariamente un arquista.
La conciencia es un producto de la evolución; es muy improbable, por tanto, que carezca de utilidad
El modo de producción de la vida material condiciona los procesos de la vida social, política y espíritual en general
Las relaciones de poducción nos dicen el carrácter de una sociedad, de un régimen social,: Pero más allá de las relaciones de producción formales, la última verdad sobre su contenido reside tambíen en el desarrollo concreto de los medios de producción, de las fuerzas productivas.
Muchas veces una idea no muy buena, pero realizada con tenacidad, da buenos resultados; pero la más hermosa de las concepciones sin ejecución no lleva a ningún resultado.
La sublevación de Asturias en octubre de 1934 fue un intento en regla de ejecución del plan comunista de conquistar a España. (...) El movimiento comunista de Asturias fracasó por puro milagro. Pero dos años después tuvo su segundo y formidable intento
Parece que está ya claro por completo: el problema consistía precisamente en si Rusia aspiraba a convertirse en una nación capitalista, en si el proceso de ruina de sus campesinos era un proceso de creación del régimen capitalista, del proletariado capitalista; y Marx dice que si
El trabajo y la naturaleza concurren en proporciones diversas, según los países y los climas, a la creación de un producto. La parte que pone la naturaleza es siempre gratuita; la parte del trabajo es la que le da valor y por la que se paga.