Descubre tu presencia, y máteme tu vista y hermosura; mira que la dolencia de amor, que no se cura sino con la presencia y la figura
Pido también a Dios y deseo con toda mi alma que siempre os sintáis en presencia de Dios, porque esto anima la oración y hace crecer todas las virtudes.
Es una decisión personal que, obviamente, no me corresponde interpretarla, pero su pérdida es mayúscula porque su presencia le dio brillo a este deporte. Lo que ha hecho es inolvidable y que no permanezca, una pérdida.