Les sugiero que estén atentos al próximo acontecimiento histórico que se producirá en nuestro planeta: la coincidencia en breve de dos presidencias progresistas a ambos lados del Atlántico, la presidencia de Obama en EE.UU. y Zapatero presidiendo la U.E.
Y, sin embargo, todo el mundo ha comprendido que el peligro guerrero del fascismo alemán hace que se establezca una coincidencia momentánea entre el país del proletariado y la Francia de la democracia burguesa.
Todas las cosas aparecen y desaparecen por la concurrencia de causas y condiciones. Nada existe completamente solo; todo está en relación con todo lo demás.
Aprecio la numerosa y selecta concurrencia en la que se destaca la prestigiosa y recia personalidad de mi antiguo amigo Alfonso Grados Bertorini que forma parte de esa lúcida y aguerrida minoría, que con brillo y valentía salva el prestigio del Congreso. Minoría que mañana será mayoría, porque el pueblo no olvidará a quienes supieron defender la democracia y constitucionalidad
(el anarquismo es) la confluencia de las dos grandes corrientes que durante y desde la Revolución Francesa han encontrado expresión muy característica en la vida intelectual de Europa: socialismo y liberalismo.
La unión simbiótica tiene su patrón biológico en la relación entre la madre embarazada y el feto. Son dos y, sin embargo, uno solo. Viven juntos (sym-biosis), se necesitan mutuamente
Ellos no quieren comprender que la unión de todos los elementos revolucionarios se consigue mucho mejor mediante la organización independiente de los individuos que tienen diferentes intereses y la acción mancomunada de uno y otro partido en determinados casos.