Instruído por impacientes maestros, el pobre oye que es éste el mejor de los mundos, y que la gotera del techo de su cuarto fue prevista por Dios en persona.
Por un lado es una responsabilidad por representar a todas las mujeres palmeras que de cierta medida ven un sitio mas en el que se rompe esa especie de techo que se dice que tenemos las mujeres