Hemos de insistir en poner punto final al uso cínico de pseudoestudios falsos cuyo propósito es empañar la capacidad del pueblo de discernir la verdad.
Mientras sintamos que se alegra el alma sin que los labios rían; Mientras se llora sin que el llanto acuda a nublar la pupila; Mientras el corazón y la cabeza batallando prosigan; Mientras haya esperanzas y recuerdos,¡Habrá poesía!