Avanzando constantemente, adelantándose a todo, logrando nuevas conquistas en las ciencias naturales y expandiendo vertiginosamente su cultura materialista, el hombre ha crecido divorciado de la naturaleza y ha terminado edificando una civilización a su medida, como chiquillo caprichoso revelándose contra su madre.
Esa marometa que da el chiquillo en el aire expresa en un solo acto toda la alegría y la magnificencia de vivir.
Esa marometa que da el chiquillo en el aire expresa en un solo acto toda la alegría y la magnificencia de vivir.
Avanzando constantemente, adelantándose a todo, logrando nuevas conquistas en las ciencias naturales y expandiendo vertiginosamente su cultura materialista, el hombre ha crecido divorciado de la naturaleza y ha terminado edificando una civilización a su medida, como chiquillo caprichoso revelándose contra su madre.
Ahora conozco a Amor, dios terrible, de leona fue el pecho que mamó y en agreste bosque lo crió su madre. Él me quema poco a poco y me hiere hasta la médula de los huesos.
De crio me enseñan mentiras para que me haga la picha un lio.
Ahora conozco a Amor, dios terrible, de leona fue el pecho que mamó y en agreste bosque lo crió su madre. Él me quema poco a poco y me hiere hasta la médula de los huesos.
Todos los días irrito susceptibilidades y crío deseos de encontrar en mi conducta acciones que me denigren. Debiera ser más prudente; pero en punto de prudencia, me sucede lo que a los grandes pecadores, que dejan para la hora de la muerte la enmienda. Cuando tenga cuarenta años, seré prudente; por ahora seré como soy y nada más.
La experiencia es un peine que te lo dan cuando te quedas pelado
Le llamaba niño Ricardo, y era guitarrista. Era un artista muy famoso que había tocado la guitarra a las mejores artistas de dos generaciones... sé las sabia todas, y era un gran artista. Era un peligro... a mí aquel hombre me atraía mucho, y además de ser artista me hacia mucha gracia, tenía mucho ángel claro que también tenía mucho demonio
El niño crea sus propios movimientos y, una vez creados, los perfecciona.
Yo creo que es bastante más difícil conquistar a los niño, porque ellos leen un libro y si no les gusta lo tiran, es decir, no leen por esnobismo. Un niño no se leería como se lee un adulto el Ulises. Un adulto se aburre, pero debe seguir adelante porque hay que leer el Ulises para no ser un inculto. Por lo tanto, el público infantil es mucho más exigente.
El que escribe en el alma de un niño escribe para siempre.