Puedes ser el intérprete más artísticamente perfecto en el mundo, pero el público no responde si eres indiferente. (...) Eso vale para cualquier tipo de contacto humano: un político en la televisión, un actor en el cine, o un chico y una chica. Eso es tan cierto en la vida como en el arte.
No se interprete culpa la defensa, ni se adelante, si el vencer consigo, a la venganza el brazo ni el castigo.
Yo reconozco, amo y venero el canto a lo humano y el canto a lo divino, desde el punto de vista del texto literario y del punto de vista musical. Basta con conocer un verso a lo divino para conocer el espíritu fino, sabio y delicado del cantor chileno.
Sólo un cantor de medianoche puede cantarle a las estrellas y sólo un pueblo que lucha podrá enderezar su senda.