Un hombre sin subconsciente no es el compañero ideal. Se esconde la mayor parte de su vida en la oscuridad de algunos de sus propios pensamientos ocultos, y surge sólo para insultar, burlarse y aumentar la miseria de una miserable hora.
Torear es desengañar al toro, no engañarlo. Burlarlo, que no es burlarse de él
Cuando uno es incapaz de reirse de si mismo, ha llegado el momento de que los otros se rían de él.
A los amigos no hay que elegirlos entre aquellos que son capaces de acompañarte cuando lloras; hay que elegirlos entre aquellos que son capaces de reírse de lo mismo que tú te ríes