Nunca hubo maldades, sólo ingenuidad
La ingenuidad es una fuerza que los astutos hacen mal en despreciar
Existe una gran sencillez en todo el esquema, tanta que parece como si el Universo entero intentara producir vida. No me sorprendería que algún día usted aterrizara en un planeta como la Tierra y alguien de un metro y tanto, con dos ojos, le saliera al encuentro y exclamara: ¡Hola!
Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre.
La simplicidad es lo más difícil de conseguir en este mundo, es el último límite de la experiencia y el último esfuerzo del genio.
La simplicidad es la meta más alta, alcanzable, cuando se han superado todas las dificultades
¡Que oportunidad, empezar a decir en Televisión lo que hay que decir y convencer a las gentes de este país de que están acabando con lo mejor que tenemos, que son los animales, que es el paisaje, que es la integridad del medio ambiente, que son las leyes ecológicas!
Los compromisos con nosotros mismos y con los demás y la integridad con que los mantenemos son la esencia de nuestra proactividad. Allí también reside la esencia de nuestro crecimiento.
Él me guiaba por el suelo de piedra con una sinceridad semiseria, por no mencionar el placer inconsciente de estar vivo, vivo por accidente, de una manera cómica y sin ninguna razón, la clase de placer que experimentas de niño cuando aprendes a tocar una tonada con un peine y papel higiénico.
Vivir las cosas con la emoción de que cada hecho que me ha acontecido, he mostrado mi sinceridad y he mostrado mi honestidad para con la vida, creo que eso es lo que más me satisface a estas alturas y lo que más me ha impactado.
Todas las ambiciones son lícitas, salvo las que se basan en la miseria o credulidad de la humanidad.
No hay credulidad tan ansiosa y ciega como la credulidad de la codicia, que es, en su medida universal, la miseria moral y la indigencia intelectual de la humanidad.