Es muy importante no gustar a todo el mundo. Si gustas a todos es que en algo te estás equivocando. Y lo peor es no saber en qué
Creo que el odio, al igual que el amor, brota de una fuente mucho más profunda que el interés práctico o la conciencia moral. Yo no sabía odiar de verdad hasta que descubrí el instinto sexual.
Los reyes de España nos enseñaron a odiar bajo el nombre de extranjero, a todo el que no era español. Los libertadores de 1810, a su vez, nos enseñaron a detestar bajo el nombre de europeo a todo el que no había nacido en América
Es muy importante no gustar a todo el mundo. Si gustas a todos es que en algo te estás equivocando. Y lo peor es no saber en qué