Cuando me siento abatido me doy jaque mate a mí mismo.
Escuchad pues, diligentemente, oh... carísimos, con un ánimo humilde, abatido y desconfiado de sí mismo, al Dios todopoderoso, que os crió, redimió y santificó y os promete de glorificaros en su reino consigo; el cual os habla y enseña en esta santa palabra su voluntad.
La más triste caricatura de un caballo, como un caballo vestido de hombre, o bien como un simple hombre con la cara de un caballo.
Observad a las prostitutas: hablan mal de todas las mujeres; observad a los malvados: hablan mal de todos los hombres. Es un triste consuelo para estas dos clases de gente
Pero no estaba arrepentido ni me sentía culpable: querer a alguien no es pecado, el amor está bien, lo único demoníaco es el odio.
Advirtió el disgusto que sus palabras la habían causado; no le fue difícil comprender que su vanidad de mujer hermosa no toleraba que en su presencia se hablara de ninguna otra belleza, y arrepentido como el mejor penitente, se sentía dispuesto a pedirla que le perdonase...
Este caso se limita a una conducta incorrecta... el alcalde ha actuado desde la buena fe. Me siento avergonzado de la hipocresía de los grupos de izquierda y los colectivos feministas que me reclaman que me apiade de la pobre niña cuando han estado luchando por el aborto sin condiciones, por el amor libre o por las parejas de hecho aunque sean del mismo sexo... ¡Vamos a dejarnos de menudencias!
Desde la aurora del hombre todas las naciones han tenido gobierno, y todas se han avergonzado de sus gobiernos.
Te miro, y lloro porque no me miras: me miras, y suspiro al hallar el desdén en tu mirada: suspiro, y lloro porque no suspiras, suspiras ¡ay! Y acongojado miro que no es por mí...
El que se erige en juez de la verdad y el conocimiento es desalentado por las carcajadas de los dioses.
¿Quién llenará este vacío de cielo desalentado que deja tu cuerpo al mío?