El monopolio nunca es un buen instrumento. Quien domina el mercado, domina precios y no actúa en beneficio del consumidor. De modo tal que soy una convencida de que mientras más oferta haya, me parece muy saludable.
La opinión pública es el contenido político de la voluntad política pública que podría ser discordante: por eso existe la lucha por el monopolio de los órganos de la opinión pública: periódicos, partidos, parlamento, de modo que una sola fuerza modele la opinión y con ello la voluntad política nacional, convirtiendo a los disidentes en un polvillo individual e inorgánico.