Es muy difícil negarse a la forma en que un chico te pide presenciar el entrenamiento. No es conmigo, es con los jugadores, con la institución. Como entre comillas tengo esa posibilidad, la desarrollo.
Ningún chico sería mi amigo hasta que le hubiese ganado en una carrera. Y ninguna chica sería amiga mía si no trepaba a los árboles ni saltaba vallas
Todos los días irrito susceptibilidades y crío deseos de encontrar en mi conducta acciones que me denigren. Debiera ser más prudente; pero en punto de prudencia, me sucede lo que a los grandes pecadores, que dejan para la hora de la muerte la enmienda. Cuando tenga cuarenta años, seré prudente; por ahora seré como soy y nada más.
De crio me enseñan mentiras para que me haga la picha un lio.
Te vi, juntabas margaritas del mantel, ya sé que te traté bastante mal, no sé si eras un ángel o un rubí o simplemente te vi.
No hagas caso de lo que dice tu padre, no le creas. Está enfermo. Es una suerte para ti que pases solo la mayor parte del tiempo. Que Dios te acompañe, con eso es suficiente. Sé un ángel y deja que los profesores, los libros y el teatro sean tus amigos. Sé mi hijo y el hijo de otra gente buena. Eres la única luz de esta vieja casa sumida en la oscuridad. Sé único en todo.
Ella me habló de los mellizos, del Nene Brignone y del Gaucho Dorda y de Malito y el Chueco Bazán y yo la escuché como si me encontrara al frente de una tragedia griega. Los héroes deciden enfrentar lo imposible y resistir, y eligen la muerte como destino.
Yo amo los sombreros. Cuando era nene tenía una colección y los usaba muchísimo, después me los afanaron todos. Al empezar a quedarme medio pelado, me pelé del todo y no los usé más, prefiero andar así.