Nosotros no somos mitos del pasado, ni del presente, sino que somos pueblos activos. Mientras que haya un indio vivo en cualquier rincón de América y del mundo, hay un brillo de esperanza y un pensamiento original
Nueva York me encanta, estoy de alquiler, vivo en un pisito muy chulo y contento; soy fan del East Village y me lo paso fenomenal allí. Además, hacemos pandilla española con Ariadne Artiles que vive en Nolita. Somos pocos pero bien avenidos
No quería ser ya el más grande, el más fuerte o el más inteligente. Todo eso lo había superado. Deseaba ser querido como era, bueno o malo, hermoso o feo, listo o tonto, con todos sus defectos...O precisamente por ellos.
Cuando me preguntan cuándo estará listo un programa, contesto: depende de cuánto trabajes en ello.
Lo que hace tan agudo el dolor de los celos, es que la vanidad no puede ayudar a soportarlo.
La ficción es una exploración del ser interior. (...) Los escritores llegan a conocer las cosas por medio de ciertas facultades que tienen. Eso es la vida interior. De eso están hechas las novelas, pero los escritores no sabemos cómo llegamos a ello. Creo que en parte se trata de un sentido de observación especialmente agudo que tenemos incluso desde la infancia.
Lo que ocurre es que si tienes un cerebro tan sofisticado y astuto como el nuestro, pero lo desconectas del corazón -en el sentido literario del corazón como la sede del amor y la compasión-, entonces lo que surge es una criatura muy peligrosa. Y eso es lo que somos ahora mismo.
Los buenos escritores tienen estas dos cosas de común: prefieren ser comprendidos a ser admirados, y no escriben para el lector demasiado astuto y demasiado crítico.
Tu espejo es un sagaz te sabe poro a poro, te desarruga el ceño te bienquiere te pule las mejillas te despeina los años, o te mira a los ojos te bienquiere te depura los gestos te pone la sonrisa te transmite confianza te bienquiere, hasta que sin aviso sin pensarlo dos veces se descuelga del clavote destroza
La futura estela del animal a través de la tiniebla está casi tan establecida para la sagaz mente del cazador como la costa para el piloto. De modo que era esta prodigiosa habilidad del cazador, la proverbial fugacidad de una cosa escrita en el agua, una estela, es tan de fiar, a todos los efectos deseados, como la tierra firme.
Al cumplir los setenta años me he puesto la siguiente regla de vida: no fumar mientras duermo, no dejar de fumar mientras estoy despierto y no fumar más de un sólo cigarro a la vez.
De aquella unión en la que estábamos despierto mi cuerpo solo de mujer su movimiento y la cabeza en un despliegue de costados el ave negra que vendrá no he sido.
Para quien no se siente obligado a limitar su búsqueda a causas no inteligente, la conclusión más lógica es que muchos de los sistemas bioquímicos fueron diseñados. No los diseñaron las leyes de la naturaleza, ni el azar y la necesidad, sino que fueron planeados. La vida en la Tierra en su nivel más fundamental, en sus componentes más básicos, es el producto de actividad inteligente
La gente inteligente puede hacerse la tonta, lo contrario es más difícil.
El Hall había perdido su ritmo rutinario, y había un consuelo yo lo había advertido en otros hogares en duelo en las pequeñas tareas domésticas, realizadas a conciencia.
Cada lector se encuentra a sí mismo. El trabajo del escritor es simplemente una clase de instrumento óptico que permite al lector discernir sobre algo propio que, sin el libro, quizá nunca hubiese advertido
Dar consejos al hombre avisado es superfluo; darlos al ignorante es poca cosa
No uses el mismo estilo con mujeres de diferentes edades: la cierva cargada de años ve desde lejos los lazos peligrosos. Si pareces muy avisado a las novicias y atrevido a las gazmoñas, unas y otras desconfiarán de ti, poniéndose a la defensiva
Es la India la que nos ha dado el ingenioso método de expresar los números con símbolos, cada uno con un valor y una posición; una idea tan importante y profunda nos parece tan simple que ignoramos su mérito
Un ingenioso robo fue digno de elogio entre los espartanos, y de igual manera es entre los cristianos, siempre que sea a una escala suficientemente grande.
Todos los hechos que pueden ocurrirle a un hombre, desde el instante de su nacimiento hasta el de su muerte, han sido prefijados por él. Así, toda negligencia es deliberada, todo casual encuentro una cita, toda humillación una penitencia, todo fracaso una misteriosa victoria, toda muerte un suicidio. No hay consuelo más hábil que el pensamiento de que hemos elegido nuestras desdichas
Jamás he conocido las pasiones más odiosas, nunca ha invadido mi corazón la envidia, la maldad, ni la venganza... en ocasiones la ira, pero no soy muy hábil y jamás guardo rencor