Y en efecto, tal como se hace en nuestros textos ordinarios de filosofía acerca de los seres divinos, frecuentemente se proclama en los argumentos sobre el tema que la divinidad, entidad primera y suprema, ha de ser totalmente inmutable:...
Nada es más contrario a la curación que el cambiar frecuentemente de remedio
Tú eres la única mujer a quien amo. Tú estás aquí dentro de mi pensamiento a todas horas. Tu recuerdo es un volumen que está constantemente deteniéndolo todo para ser lo único o es un perfume penetrante que tiene todas las afinidades y que se escurre y vuela y se introduce en los más escondidos reductos y anega cada uno de mis sentimientos.
Si te acostumbras a poner limites a lo que haces, físicamente o a cualquier otro nivel, se proyectara al resto de tu vida. Se propagara en tu trabajo, en tu moral, en tu ser en general. No hay limites. Hay fases, pero no debes quedarte estancado en ellas, hay que sobrepasarlas... El hombre debe constantemente superar sus niveles.
La radiactividad se muestra acompañada de cambios químicos en el que se producen continuamente nuevos tipos de materia.... Se concluye que estos cambios químicos deben poseer un carácter sub-atómico
Los santos son personas que se han librado del mundo de la materia y han vencido al pecado. Viven en el mundo, pero no pertenecen a él; sus pensamientos están continuamente en el mundo del espíritu. Sus vidas transcurren en santidad, y sus acciones expresan amor, justicia y piedad.
Un buda es una persona que ha despertado del sueño de la vida tal y como habitualmente la consideramos y ha descubierto quién es en realidad.
La obligación que tiene todo ser humano es rentabilizar sus opciones para ser feliz. Nosotros deberíamos aclararle a la mayoría que el éxito es una excepción. Los seres humanos de vez en cuando triunfan. Pero habitualmente se desarrollan, combaten, se esfuerzan, y ganan de vez en cuando. Muy de vez en cuando.
Lo que se llama erudición y lo que se llama estilo, generalmente no es más que pedantería y amaneramiento.
Todas nuestras vidas empezaron con el afecto humano como primer soporte. Los niños que crecen envueltos en afecto, sonríen más y son más amables. generalmente son más equilibrados
Tener el control en la vida nunca es fácil, y a veces puede ser hasta doloroso. Pero a largo plazo las experiencias óptimas añaden un sentimiento de maestría (o tal vez mejor sea decir, un sentimiento de participación al determinar el contenido de la vida) que está tan cerca de lo que queremos decir normalmente como felicidad como cualquier otra cosa que podamos imaginarnos.
La vida parte siempre de un subsuelo de creencias en que está normalmente sin saberlo.
Dios se sirve regularmente del infortunio como de un estribo para levantarnos.
Me preocupo de mi juicio cuando algo en lo que creo o algo que hago regularmente empieza a ser aceptado por el público.
Cumple religiosamente tus obligaciones del modo mismo que las contrajeres.
Yo en el tema de la política lo tengo clarísimo, pago religiosamente mis impuestos y quiero que aquéllos que cobran un sueldo por gobernar gobiernen bien
El camino intermedio, compuesto por una y otra forma de vida, resulta normalmente el más útil para resolver esas cuestiones, que con frecuencia se agudizan con la opción por un sólo tipo de vida; sin embargo, son mejor moderadas por una alternancia de las dos formas.
Cuando algo nos desagrada es mucho más fácil criticar y censurar que tratar de comprender el punto de vista del prójimo. con frecuencia es más fácil encontrar defectos que pronunciar elogios. Es más fácil hablar acerca de lo que uno quiere que de lo que quieren los demás. Y todo es así.
Si te presentas en un lugar que con toda seguridad los enemigos se precipitarán a defender, las personas compasivas se apresurarán invariablemente a rescatar a sus habitantes, causándose a sí mismos problemas y cansancio.
Que los celos invariablemente nacen sin ojos y sin orejas.
¿Cómo no será absurdo que cuando uno es feliz no se reconozca con verdad la felicidad que posee por no querer declarar felices a los que viven, a causa de las mudanzas de las cosas y por entender la felicidad, mientras las vicisitudes de la fortuna giran incesantemente en torno de ellos?
Nada nos hace envejecer con más rapidez que el pensar incesantemente en que nos hacemos viejos.