Solo durante el fugaz instante de nuestra participación con lo absoluto podemos afirmar que existimos.
No se puede por lo tanto afirmar que he elegido existir a través del aburrimiento, sino que éste constituye para mí un medio de utilizar lealmente el mundo, de acercarme a él, de renunciar a él, de probarlo de nuevo para saborearlo mejor
Hay que manifestar los sueños para que puedan comenzar a realizarse.
La libertad en la vida social debe dar a todo hombre la posibilidad efectiva no sólo de cubrir las necesidades de su existencia, sino la posibilidad de manifestar sus energías creadoras y de realizar su vocación.
El amor de los judíos a su pueblo sólo se traduce por odio a los demás pueblos de la tierra; odio disfrazado de amor a una idea, que es lo más abstracto que puede amarse y en nombre de la cual se predica la destrucción de todo lo existente, Humanidad inclusive. Donde veáis ruinas y estragos, podéis asegurar que por allí ha pasado el judío.
Nuestra inteligencia está destinada a asegurar la inserción perfecta de nuestro cuerpo en su medio
Cuando crees que estás a salvo, destrucción repentina, vigilancia colectiva para garantizar la seguridad
Los pueblos afroasiáticos comprendemos profundamente el valor de la paz mundial y de la independencia nacional. En estas circunstancias, garantizar la paz en el mundo, conseguir y salvaguardar la independencia nacional y promover la cooperación no pueden sino ser deseos comunes de todos los países afroasiáticos.
Yo he indicado al congreso la necesidad de defender la República, haciendo la guerra en el Perú, y ahora no debo insistir en alegar otras razones que las que expone el Libertador
Pero tampoco los mismos reyes advertían suficientemente qué precedente introducían en contra de sí mismos: que en lo sucesivo estuviera permitido a un sacerdote romano deponer de su trono a aquel príncipe que hubiera incurrido en su odio.
Me sentí libre del temor de que alguien pudiera testificar contra mí, porque todos los que tuvieron algo que ver conmigo habían sido ahorcados o deportados. Se me conocía por el nombre de Moll Flanders y aunque hubiera tenido la desgracia de ser detenida diría que me llamaba de otro modo y no podrían achacarme mis antiguos delitos.
Y tengo, para consuelo mío, dos extrañas flores blancas -encogidas ahora, ennegrecidas, aplastadas y frágiles- para atestiguar que aun cuando la inteligencia y la fuerza habían desaparecido, la gratitud y una mutua ternura aún se alojaban en el corazón del hombre.
He oído el contar de muchos años y muchos años tendrían que atestiguar un cambio. La pelota que arrojé cuando jugaba en el parque aún no ha tocado el suelo.
El juramento de un enamorado no tiene más fuerza que la palabra de un mozo de cervecería. Uno y otro no sirven sino para confirmar o certificar cuentas falsas.
El gran mérito de la magia y de la alquimia, su hija, era el postular la unidad de la materia, hasta tal punto que algunos filósofos del alambique habían creído poder asimilar ésta a la luz y al rayo
Tenía en mente postular a algún cargo público, porque quiero cambiar muchas cosas en mi país, pero me he dado cuenta que para ello no es necesario ocupar un escaño o un nombre en la política, sino lo haré desde mi lugar de trabajo y con las actividades que realizo