La producción técnica, al principio, aún se encontraba sumida en el sueño. (Porque también la técnica, y no sólo ya la arquitectura, es en ciertos estadios testimonio de un auténtico sueño colectivo).
El mundo necesita el testimonio de vuestra fe, necesita ciertamente a Dios
La mejor medida de la honestidad de un hombre que no es su declaración de impuestos. Es no modificar su balanza de baño.
Nadie rebaje a lágrima o reproche esta declaración de la maestría de Dios, que con magnífica ironía me dio a la vez los libros y la noche