A todo movimiento de la voluntad es necesario que le preceda un conocimiento. Pero no a la inversa: no a todo conocimiento precede una noción voluntaria
Aunque la literatura produzca desechos, cuando menos intenta educar a su hombre. El asunto está en escucharse. Todos, o casi todos los oficios son oficios de desechos. La literatura es uno de los raros ejercicios que exigen del hombre una voluntad singular, una conducta de existencia que retrasa el progreso de una mediocridad que nos es natural.
Lo que se llama libre albedrío no es más que el sentimiento de superioridad respecto de quien debe obedecer.
El arte es una especie de innata unidad que se apodera de un ser humano y lo convierte en su instrumento. El artista no es una persona dotada de libre albedrío que busca su propio beneficio, sino un arte que permite hacer realidad su propósito a través de él.
La no intervención, la autodeterminación como expresión de la libre voluntad de los pueblos, excluye beligerancias inconsistentes y reñidas con el total respeto que mantenemos a la soberanía de las naciones.
La autodeterminación en democracia es la libre determinación que se practica cada vez que uno va a las urnas. El pueblo soberano se ha manifestado democráticamente en Euskadi desde la aprobación de la Constitución del 78.
Un príncipe que haga valer su autoridad se siente obligado con frecuencia a no ser bueno. Pues cuando la clase, sea el pueblo, los soldados, los nobles o quien juzguéis necesario para vuestro apoyo, es corrupto, debéis adaptaros a su humor y satisfacerlo, en cuyo caso la conducta virtuosa solo conseguirá perjudicaros.
Cristo no ha dejado a sus ministros de este mundo, a menos que estén también dotados de autoridad civil, ninguna autoridad para mandar a otros hombres.
En el supuesto de que el rey vejara a todo el reino con sus costumbres depravadas y su reinado degenerase en una manifiesta tiranía, ¿cómo podría la comunidad en que gobierna despojarlo del reino e incluso de la misma vida, si fuera necesario, si no hubiese retenido una potestad mayor que la que sus representantes delegaron en el rey?
... en el Estado y en gobierno, donde la suprema ley es la salvación del pueblo y que manda, quien obece en todo a la suprema potestad no debe ser considerado como esclavo inútil para sí mismo, sino como súbdito.
No existe la competencia en la literatura, eso se da tal vez en la economía, en el deporte, pero en la literatura no, porque hay una persona que se llama lector, que va a decidir si quiere leer ese libro o no y en eso es muy poco lo que se puede hacer para influir.
La política, bien entendida, se parece más al comercio que a la guerra. Tiene más de competencia que de confrontación. Necesita la concertación de voluntades. A mediano plazo, el juego limpio resulta más redituable que el golpeteo. La solidaridad vale más que la competitividad
En el tu, tenian bajo su jurisdicción entre diez mil y cincuenta o sesenta mil habitantes. Tenían fuerzas armadas propias, como los cuerpos de defensa; facultad para establecer impuestos por su propia cuenta, como por ejemplo, el impuesto por mu de tierra, y facultades judiciales propias, como la de detener, encarcelar, interrogar y castigar a su antojo a los campesinos.
..., la enorme jurisdicción del Papa le fue dada por quienes la tenían, es decir, por los emperadores de Roma (puesto que el patriarca de Constantinopla, en virtud de ese mismo título, es decir, el de obispo de la capital del Imperio y sede del emperador, reclamaba ser su igual,...
Los Estados Unidos de Norteamérica parecen destinados por la providencia a plagar la América toda de miserias en nombre de la libertad.
Explicar la historia es tanto como descubrir las pasiones de los hombres, su genio, sus fuerzas operantes; y a esa seguridad de la providencia suele llamársela su plan.
Y es que este expediente que tienes enfrente viene a conquistar el milagro de tu bajo vientre
El ajedrez es un expediente tonto que hace creer a la gente inactiva que hacen una cosa muy astuta cuando solamente están perdiendo su tiempo.
A lo mejor tengo un concepto muy conservador de la vida artística, quizá porque conservo a mi padre como guía. Él era cantor, y nunca imaginó que su hijo iba a cobrar para cantar. Él nunca cobró un peso
Muchas volverían si supiesen lo que cobro
La creación poética deviene, cada día más, un ejercicio culto, compromiso al que rindieron un primer tributo nuestros vanguardistas, y se reduce progresivamente la tierra de cultivo para el fruto espontáneo. El poeta hace uso consciente de la intuición que le dota de su peculiar potencia cognoscitiva.
¿Qué, creías que había yo de ser eterno? Es preciso paguemos todos el debido tributo al Creador.
Lo que a vosotros toca es que cada cual, dentro de su barco, guarde la ordenanza y sea muy obediente para hacer pronto lo que le fuere mandado, porque las más veces la ocasión de la victoria consiste en la presteza y diligencia en acometer cuando es tiempo.
Le hubiera gustado poder escaparse como un pájaro que se echa a volar, ir a beber juventud a algún sitio, muy lejos por espacios sin mácula.
Tampoco debe olvidar que nada hay más artificial que la escritura. Escribimos porque somos entrenados en ese artilugio que pretende asir la realidad, como recuerdos o como actos del presente. Pero para poder transmitirlos y hacerlos poesía hay que crearlos, extraerlos de la manga del mago, del demiurgo, del poeta.
Mi decisión fue ir a buscarlo, más allá de toda la gente en el mundo.
Sé la carga que llevas en tus espaldas para gobernar este país, sé las presiones que sufres, pero Mauricio, hay algo que te va a hacer tener el mismo éxito que nosotros: jamás pierdas la paciencia y no tomes ninguna actitud precipitada, cuenta hasta diez y ahí tomas tu decisión
Pereza y cobardía son las causas merced a las cuales tantos hombres continúan siendo con gusto menores de edad durante toda la vida, pese a que la naturaleza los haya librado hace ya tiempo de una conducción ajena (haciéndoles físicamente adultos); y por eso les ha resultado tan fácil a otros erigirse en tutores suyos.
El indio se redimirá merced a su esfuerzo propio, no por la humanización de sus opresores.