Nuestra sociedad está dirigida por dementes con objetivos dementes. Creo que estamos siendo dirigidos por maníacos con fines maníacos y creo que soy capaz de ser encerrado como un loco por expresar esto. Eso es lo loco acerca de ello.
La religión y la moral ponen un freno a las energías de la naturaleza, pero no las destruyen. El borracho encerrado a medio jarro de sidra por cada comida, ya no se emborrachará, pero no por ello dejará de gustarle el vino.