El Uruguay, como país chiquito, lo concentra todo y tiene algo así como una especie de magia. Es más natural, tiene la sal y pimienta, que se manifiestan en su arte, cosa que los argentinos hemos perdido para mal.
No pienso en el pasado. La única cosa que importa es el presente eterno.
El infierno es morir cono si no se hubiera vivido es como el higo pasado que bota la higuera y en el suelo mojado se seca y lo pisan caballos y niños y es como viejo sin aliño y como vieja y como tuerca.