La historia nos obliga a pensar mal, por triste experiencia, de la especie humana, cuando nos enseña con qué rigurosa proporción las consideraciones, la honra, los bienes y la felicidad de una clase dependieron siempre de su poder para defenderse e imponerse.
Mire, yo, como decía Vázquez Montalbán, soy un marxista en fase de descompresión anarquista. Preferiría ir hacia un modelo de autorregulación. Pero hasta que no llegue ese momento o el Estado no subvencione a los artistas como a los del sector del lino, toca defenderse
Sofía.- Bien sabemos por experiencia que el mundo es justamente como un corcel brioso que se da perfecta cuenta de cuando lo monta alguien que no lo puede manejar con firmeza y entonces lo desdeña y trata de quitárselo de encima y una vez que lo ha tirado a tierra se pone a pegarle coces.
¿Qué camino vas a tomar, Nell? dijo el condestable, parecía interesado. ¿La conformidad o la rebelión? Ninguno de los dos. Los dos son simples...Son para gente que no puede manejar las contradicciones y ambigüedades.
La fortuna llovida del cielo corrompe y arruina. Es común la idea falsa de que la agricultura y la industria exigen para desenvolverse fuertes capitales. Lo contrario es lo cierto. Lo que dura y prospera y perdura es lo que nació humildemente y se fue nutriendo de su propia sustancia.