Esta noche oscura La cubierta del calendario llega a su fin.
No hay que dejar que el reloj y el calendario nos impidan ver que cada momento de la vida es un milagro.
Para no perder el tiempo, no leas más que los anales de un sólo pueblo: todos los pueblos se parecen.
Somos prehistoria que tendrá el futuro, somos los anales remotos del hombre, estos años son el pasado del cielo, estos años son cierta agilidad con que el sol te dibuja en el porvenir, son la verdad o el fin, son Dios
Juventud, divino tesoro, quema el calendario
En el servicio aprendió a leer, a escribir y a sumar, y perdió la inocencia. Abrió la tahona, se casó, tuvo doce hijos, compró un calendario y se sentó a ver pasar el tiempo. Los patriarcas antiguos debieron ser bastante parecidos al señor Ramón.