Y en todo hombre o mujer que encontramos, en todo libro que leemos sólo nos interesa conocer cual sea el resultado de su balance vital.
Solo, voy a explorar el mapa, a sacar todas las capas para ver lo que hay detrás, después haré balance dejare que el rap me alcance, y los poemas tendrán vida y el solista te los vendrá a contar
Quiero generar emociones e historias que no necesariamente son una autobiografía, por lo que busco que la gente le dé su propia interpretación a las letras.
Creo en una arquitectura que parta de la realidad, que elabore una interpretación crítica de ella y que vuelva a la realidad, modificándola, con dialéctica incesante.
Todo lo que signifique enfrentar puntos de vista que generen polémica en un ámbito más profundo de revisión de lo que se está discutiendo, lo trato de evitar.
A partir de mi revisión de los artículos y mi experiencia personal en la mayoría de los así llamados Centros de SIDA en África, no encuentro en absoluto ninguna prueba convincente de que África esté en medio de una nueva epidemia de Inmunodeficiencia infecciosa.
Creía acaso en la resurrección de la carne, a la manera judaica, no en la inmortalidad del alma, a la manera platónica. Las pruebas de esto pueden verse en cualquier libro de exégesis honrada
El espíritu del hombre es indivisible; y yo no me duelo de esta fatalidad, sino, por el contrario, la reconozco como una necesidad de plenitud y coherencia. Declaro, sin escrúpulo, que traigo a la exégesis literaria todas mis pasiones e ideas políticas, aunque, dado el descrédito y degeneración de este vocablo en el lenguaje corriente, debo agregar que la política en mí es filosofía y religión.
No hables mal de las mujeres: la más humilde te digo que es digna de estimación porque, al fin, de ellas nacimos.
El que no piensa en sus derechos más que cuando se lo recuerdan no es digno de estimación
Creo en la determinación humana. A lo largo de la historia se ha comprobado que la voluntad humana es más poderosa que las armas.
Cuando los nuevos pensamientos echaron fuera todos esos horribles temores, la vida renació en él. La sangre corrió por sus venas y le inundó una enorme fuerza. Su pensamiento científico no tenía nada de extraño. Era una fórmula simple y práctica de desechar a tiempo los pensamientos sin esperanzas, para dar cabida a una enorme determinación y valentía.
Mi primer trabajo, emprendido para resolver las dudas que me asaltaban, fue una revisión crítica de la filosofía hegeliana del Derecho
Estilo: el modo en que cuentas una historia concreta. Tras la primera decisión crítica (¿De qué trata la historia?) viene la segunda decisión más importante: Ahora que sé de qué trata, ¿cómo la cuento?