El fin último de nuestra lucha histórica es la conquista de esta unidad del hombre, donde cada hombre sea a la vez técnico y filósofo, trabajador y poeta, maestro de su propio destino y señor de su propio futuro
El futuro del autogobierno en Euskadi no lo van a decidir en reuniones, usted señor Zapatero, usted señor Rajoy, no van a sustituir ustedes la voluntad de los vascos.
Si todo lo que eres es el dueño de una gran finca o el poseedor de un cargo, si los pierdes con ellos mueres. Pero si te sabes persona y separas tu dimensión como persona de la posesión de esas cosas, si las pierdes sencillamente las has perdido, pero nada más.
Al poseedor de las riquezas no le hace dichoso el teneralas, sino el gastarlas, y no el gastarlas como quiera, sino el saberlas bien gastar.
Sólo hasta un cierto grado la propiedad hace al hombre más independiente y libre; pero en un grado más la propiedad se convierte en amo y el propietario en esclavo.
Todo propietario aprende ya desde un comienzo y con sufrimientos: la confianza es buena, pero ha de haber control.
Respetaré, y haré respetar este resultado, en consonancia con mi norma de conducta invariable como jefe del Estado.
Su Excelencia José V. Stalin, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de la Unión de las Repúblicas Soviéticas: Los 162 días de lucha épica para la ciudad que lleva para siempre vuestro nombre, y el resultado decisivo que todos los americanos celebran hoy, quedarán como uno de los capítulos más gloriosos de esa guerra de los pueblos unidos contra el nazismo. (5 de febrero de 1943).
Tu supervisor o tu capataz te da a ti más órdenes durante una semana que toda la policía durante una década.
La estrategia es la manera de organizar los recursos. (...) Todo gran artista del espectáculo, político, padre de familia o patrono sabe que para triunfar no basta con los recursos; es preciso utilizarlos del modo más eficaz. Buscar una estrategia equivale a admitir que el talento y la ambición, por sobresalientes que sean, siempre necesitan encontrar un camino bien orientado.
En mi calidad de empleador y director (..) hice todo lo que pude para aliviar los males de mis empleados; y sin embargo, a pesar de todo lo que hice, con nuestro sistema totalmente irracional de creación de riqueza, de formación del carácter y de organización de todas las actividades humanas, sólo pude aliviar un poco la miseria de su estado.