Cuando contemplamos a esos liberales universitarios, una vez más lamentamos que John Walker no haya recibido la pena máxima. Necesitamos ejecutar a la gente como John Walker para así intimidar físicamente a los liberales para que se den cuenta que ellos también pueden morir. De lo contrario se convertirán en traidores irredentos.
Estaba completamente exaltado, como el hombre que ve y que camina sin hacer ningún ruido, en una ciudad de ciegos. Me entraron ganas de bromear, de asustar a la gente, de darle una palmada en la espalda a algún tipo, de tirarle el sombrero a alguien, de aprovecharme de mi extraordinaria ventaja.
Tengo la habilidad de escarbar la arena para asustar a las hormigas antes de que trepen mi ataúd...
La religión debería servir más para dar ánimos a los buenos que para atemorizar a los malos.
La bomba atómica tiene por objeto atemorizar a los débiles, pero no puede decidir la suerte de una guerra
Un sacerdote dejaría de ser sacerdote si dejara de advertir a sus fieles qué es lo bueno y qué es lo malo.
Los demagogos sociales emplean las promesas del Estado Benefactor y de la política inflacionaria para seducir a las masas y cuesta advertir a la gente de modo convincente acerca del precio que todos habrán de pagar al final.
Aunque casi te confiese que también he sido un perro compañero, un perro ideal, que aprendió a ladrar y a volver al hogar para poder comer...