La mentira es usada como anestesia para aplacar el dolor dentro esta sociedad capitalista...
Tarea delicada la de apaciguar muchedumbres, porque hacer mucho puede ser tan funesto como no hacer nada.
La sed de mi dolor sólo espera un retorno, para calmar su sed de lámparas eternas.
Los obispos muy raramente dejaban a los constructores que hicieran solos el trabajo. Con frecuencia uno de los problemas del maestro constructor era tener que calmar la enfebrecida imaginación de los clérigos y establecer unos límites prácticos a su desbordada fantasía.
Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar
Debemos dedicarnos a lo que escribieron los griegos hace tantos años: a domesticar el salvajismo del hombre y hacer amable la vida de este mundo.