Los pobres no saben que su función en la vida es ejercitar nuestra generosidad
La generosidad disfruta de las felicidades ajenas, como si fuera responsable de ellas.
Buscamos la felicidad en los bienes externos, en las riquezas; el consumismo es la forma actual del summum bonum. Pero el consumidor nunca está satisfecho, es insaciable y, por tanto, no feliz. La felicidad consiste en el desprendimiento
Esta obra debe interpretarse con un gran desprendimiento hacia el presente.
Un rico sin liberalidad es como un árbol sin frutos
Eso que se denomina liberalidad no es muchas veces más que la vanidad de dar
Las empresas no son instituciones de beneficencia que contratan trabajadores para realizar actos caritativos.
Si el Estado moderno se encarga cada vez más de repartir beneficencia y previsión a todos lados, a beneficio primero de unos, luego de otros, tiene que degenerar en una institución que estimula la desintegración moral y prepara su propia condena final.
Encontramos a menudo una benevolencia inexplicable que nos ofende, porque demuestra que no se nos toma bastante en serio.
Cuando uno observa las pesadillas de desesperados esfuerzos hechos por miles de personas que luchan para huir de los países socializados de Europa, de escapar a través de las alambradas, bajo el fuego de las ametralladoras, uno no puede seguir creyendo que el socialismo, en cualquiera de sus formas, esté motivado por la benevolencia y el deseo de alcanzar el bienestar humano
El humanitarismo consiste en no sacrificar jamás un ser humano a un objetivo.
Los progresos de la medicina y de la bioingeniería podrán considerarse verdaderos logros para la humanidad cuando todas las personas tengan acceso a sus beneficios y dejen de ser un privilegio para las minorías.
El interés por uno mismo no es más que la supervivencia del animal en nosotros. La humanidad comienza para el hombre con la auto rendición
Sois la leyenda, ejemplo de solidaridad y héroes de la democracia.
Lo que me ha dado un hachazo terrible, en lo más profundo de mi intimidad, es, con motivo de la guerra, haber descubierto la falta de solidaridad nacional. A muy pocos nos importa la idea nacional, pero a qué pocos. Ni aún el peligro de la guerra ha servido de soldador. Al contrario: se ha aprovechado para que cada cual tire por su lado
La abnegación no cambia de valor porque cambie de causa.
Absurdo sería pedir al cálculo lo que puede dar la abnegación
Cuando bordeamos un abismo y la noche es tenebrosa, el jinete sabio suelta las riendas y se entrega al instinto del caballo.
Cuando un discípulo ha aprendido conmigo, si quiere, me entrega el dinero que yo estipulo, y si no, se presenta en un templo, y después de jurar que cree que las enseñanzas valen tanto, allí lo deposita
La tradicional lucidez de los depresivos, descrita a menudo como un desinterés radical por las preocupaciones, se manifiesta ante todo como una falta de implicación en los asuntos que realmente son poco interesantes. De hecho, es posible imaginar a un depresivo enamorado, pero un depresivo patriota resulta inconcebible.
La humanidad no comienza con el hombre, sino con el desinterés