El venenoso griterío de una mujer celosa resulta más mortífero que los colmillos de un perro rabioso.
La mera visión del mar solía provocarme las sensaciones que experimenta un cazador cuando oye el griterío de una jauría de perros.
El silencio forja el sentido. Y lo estamos abandonando a cambio de una superficialidad banal e insulsa. ruido a todas horas en todas partes para no tener que pensar
El silencio es el ruido más fuerte, quizá el más fuerte de todos los ruido