Estad unidos, oh reyes de la tierra, pues así la tempestad de la discordia entre vosotros será apaciguada y vuestros pueblos hallarán descanso, si sois de aquellos que comprenden. Si alguno de vosotros tomara armas contra otro, levantaos todos contra él, porque esto no es sino justicia manifiesta.
Dime, oh Dios, si mis ojos, realmente, la fiel verdad de la belleza miran; o si es que la belleza está en mi mente, y mis ojos la ven doquier que giran
No creo que me vaya a morir tirado en una cama.
Jamás palabras, abrazos, me dirán que tú existías, que me quisiste: Jamás. Me lo dicen hojas blancas, mapas, augurios, teléfonos; tú, no. Y estoy abrazado a ti sin preguntarte, de miedo a que no sea verdad que tú vives y me quieres. Y estoy abrazado a ti sin mirar y sin tocarte. No vaya a ser que descubra con preguntas, con caricias, esa soledad inmensa de quererte sólo yo.
¿Cómo se atreve usted a hacer esa acusación tan grave sin pruebas, cómo se atreve a decir que yo he dado la cinta, que hablar en el Parlamento es una filtración? ¿Pero qué respeto tiene usted a la filtraciónes?, ¿qué respeto eh al Parlamento
Donde quiera que estés, te gustara saber que te pude olvidar y no eh querido y por fria que fuese mi noche triste no eche al fuego ni uno solo de los besos que me diste