Ante Dios y el mundo, el más fuerte tiene el derecho de hacer prevalecer su voluntad ¡Al que no tiene la fuerza, el derecho en sí no le sirve de nada! Toda la naturaleza es una formidable pugna entre la fuerza y la debilidad, una eterna victoria del fuerte sobre el débil
El orden se mantiene claramente en el universo... gobernado por la voluntad soberana de Dios
Lleva por lo menos diez años diciendo que quiere ser presidente del PP, y candidato a la Presidencia del Gobierno de España (...) He dicho que es legítimo, pero en general, a mí me asquean los personalismos, porque la vocación política debe ser, ante todo, de servicio y de entrega a los demás.
Los grandes científicos son una raza rara, así que cuanto más se estudie ciencia, mayor será la probabilidad de encontrar a aquellos para los que se convierta en una vocación
Lo mismo da el modo que sea estimulado el ojo, bien sea por choque, golpe, presión, galvanización o por estímulos que le son transmitidos simpáticamente desde otros órganos, a todas estas causas (...) siente el nervio de la luz su afección como sensación de luz, aun cuando se halle en reposo en la oscuridad.
No toméis afección jamás a una persona, toda persona es una prisión, un vínculo. No cobréis afección tampoco a la patria.
El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia.
Amo con amor de ternura a la raza indígena, por lo mismo que he observado de cerca sus costumbres, encantadoras por su sencillez, y la abyección a que someten esa raza aquellos mandones de villorrio, que, si varían de nombre, no degeneran siquiera del epíteto de tiranos. No otra cosa son, en lo general, curas, gobernadores, caciques y alcaldes.
Jamás en la vida encontraréis ternura mejor y más desinteresada que la de vuestra madre.
El enamoramiento es un estado de miseria mental en que la vida de nuestra conciencia se estrecha, empobrece y paraliza.
Cuando surge la contabilidad (de yo doy más y tú menos) es que el enamoramiento está a punto de acabar
Harás cosas insensatas, pero hazlas con entusiasmo
Pero la guerra no constituye un pasatiempo, ni una simple pasión por la osadía y el triunfo, ni el fruto de un entusiasmo sin límites; es un medio serio para alcanzar un fin serio. Todo el encanto del azar que exhibe, todos los estremecimientos de pasión, valor, imaginación y entusiasmo que acumula, son tan sólo propiedades particulares de ese medio.