Yo he sido artista la mayor parte de mi vida y jamás he atacado a un compañero. Los grandes artistas no hacen eso. No hay que hacer eso.
Cuando eres la primera persona cuyas creencias son diferentes de lo que todo el mundo cree y dices: Yo tengo razón y todos los demás están equivocados. Es una situación muy desagradable. Es a la vez alegría y al mismo tiempo una invitación a ser atacado