Estaba en un campamento juvenil del partido a orillas del río Rímac. No me separaba ni cinco metros de este semidios y me sentía como en la Capilla Sixtina. Era imponente, un vasco antiguo, blanco y con barba, con una enorme cabeza que para mí sólo podía ser sinónimo de una maciza inteligencia
Me gusta actuar, por ahora. Pero después de ver Apollo 13, lo que realmente quiero es ser astronauta. ¡Me muero por ir a un campamento espacial el próximo verano!