Yo nunca me quedo parada en una cosa que sé hacer, sino que me muevo en aguas movedizas, donde no controlo, para poder aprender de qué va
La felicidad es una estación de parada en el camino entre lo demasiado y lo muy poco.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca
Como si el sueño fuera escrito en estrofas regulares, cada nocturno despertar significa el reacomodarse del cuerpo a su idea fija: que el enemigo monta guardia en él.