Kilos de escayola para recomponer mi espíritu
Dibujaba como hablaba. Y en cualquier parte. Porque el dibujo también era un juego. Así que dibujaba en la calle, en las paredes, dibujaba con la tiza de las demoliciones, con los ladrillos, con carbón.
Saliste corriendo a la calle, llevando tiza de color, y dibujaste en el muro, un sol, un tren y el rostro de la felicidad.
Beso el barro, amo el estuco delicado, me inclino ante los sabios estelares, ante el pueblo que contaba los luceros y escribió sobre basalto la única historia verdadera que se ha escrito en esta tierra.
Kilos de escayola para recomponer mi espíritu
Kilos de escayola para recomponer mi espíritu
Saliste corriendo a la calle, llevando tiza de color, y dibujaste en el muro, un sol, un tren y el rostro de la felicidad.
Dibujaba como hablaba. Y en cualquier parte. Porque el dibujo también era un juego. Así que dibujaba en la calle, en las paredes, dibujaba con la tiza de las demoliciones, con los ladrillos, con carbón.
Beso el barro, amo el estuco delicado, me inclino ante los sabios estelares, ante el pueblo que contaba los luceros y escribió sobre basalto la única historia verdadera que se ha escrito en esta tierra.
Kilos de escayola para recomponer mi espíritu