La esencia de la acción es transgredir con una energía irracional el límite en el que está fijado la racionalidad.
Se puede oprimir, obligar, sobornar, quebrantar o destrozar, pero solo durante un tiempo
La desgracia puede debilitar la confianza, pero no debe quebrantar la convicción.
Cuando el gobierno (que no es lo mismo que la ley) comienza a contravenir las leyes, o a desoír los anhelos de reforma que el pueblo expresa, sobrevienen las revoluciones. Estos hechos históricos no son delitos en sí mismos, aun cuando en la práctica se los trate como tales cuando las revoluciones son vencidas.
Oh, mujer, mujer. ¡Criatura débil y decepcionante! Ningún ser vivo puede desobedecer a su instinto, ¿es acaso el tuyo el de engañar?
Tenía la necesidad de destruir las viejas convenciones, de desobedecer a fin de recrear la vida y un mundo liberado.
No he cometido ningún delito, lo que hice fue no cumplir la ley. Porque es tonta: Pues claro que incumplir la Ley es un delito.
Cuando veo a alguien que persigue su sueño y lo consigue, y que hace lo que quiere sin necesidad de dar explicaciones, y sin perjudicar a nadie, claro está, me parece genial.
Nuestros enemigos (refiriéndose a los terroristas) son innovadores e ingeniosos, y nosotros también. Nunca dejan de pensar en nuevos métodos para perjudicar a nuestro país y a nuestro pueblo, ni nosotros tampoco.
Uno se reprocha muchas cosas y cree que la libertad está en malgastar la vida y maltratar el cuerpo, y no se da cuenta que es la manera de castigarse porque está inconforme con lo que hace.
¿Qué ganarías con injuriar a una piedra que es incapaz de oírte? Pues bien, imita a la piedra y no oigas las injurias que te dirijan tus enemigos.
Aquella vez se perdieron tus ojos en los míos y yo sin detener el alma logré despedazar a tu tristeza.
El momento de vuestra libertad ha llegado. La intrépida vanguardia de un numeroso ejercito marcha bajo mis órdenes a despedazar vuestras cadenas, y a vengar los ultrajes recibidos del bárbaro español