Esa es la inversión más poderosa que está a nuestro alcance en la vida: la inversión en nosotros mismos, en el único instrumento con que contamos para vivir y realizar nuestra aportación.
En mi calidad de hombre independiente de los partidos quisiera invitar a una ética del término medio razonable, incluso del centro radical, un camino que trate de realizar y de integrar simultaneamente en política y economía, las siguientes cualidades: