Extático ante ti me atrevo a hablarte: ardiente como tú mi fantasía, arrebatada en ansia de admirarte intrépidas a ti sus alas guía
¡España! País ardiente y seco como un repiqueteo de castañuelas.
El viento que sopla por encima del río es tan frío y punzante como una guadaña recién afilada.
La ingratitud de una hija es más punzante que el diente de un reptil afirmó. Pero el amor puede doblegar al espíritu más altivo.
En el agua quemante el sol refleja la mano de cenit.
Ahoga entre tus labios mi tristeza, y esta inquietud punzante que ya empieza a taladrar mi sien con sus latidos.