Morir no es otra cosa que cambiar de residencia
La libertad sólo puede fijar su residencia en aquellos Estados en que el pueblo tiene el poder supremo.
No podemos marchar en el sentido inverso de una exigencia implícita en la lógica socialista, que es una lógica en gran medida internacionalista y crear en el interior del Estado español un fraccionamiento socialista en base a una pretendida independencia de las nacionalidades.