Creo que, en la vida práctica, el éxito, el auténtico éxito, tiene algo un tanto indecoroso; hay algo en la ambición que es siempre indecoroso.
No lograr un tanto de más a costa de lo que fuere, no dejarme llevar únicamente del ansia de vencer, sino jugar partidas artísticas, ricas de fondo, ese era el fin que yo me proponía en los torneos.
...y un poco más tarde viene la pregunta que nadie se hace antes de obrar ni antes de hablar: 'Do I dare disturb the universe', porque todo el mundo se atreve a ello, a turbar el universo y a molestarlo con sus rápidas y pequeñas lenguas y con sus mezquinos pasos.
Siempre hay un poco de locura en el amor. Pero siempre hay también un poco de razón en la locura