Cuando dormía, esta mañana, soñé que había estado cavando mi propia tumba y me desperté y descubrí que un león me besaba la cara. Anoche me abrazó un león. El león, el rey de las bestias
Yo he llorado la noche del domingo (día de las Elecciones Regionales y Municipales 2006) porque jamás pensé que se pudiera perder la cuna y la tumba de Haya de la Torre, es una puñalada al corazón, te lo digo como hijo de Haya de la Torre, una puñalada al corazón y en algún momento voy a recuperar Trujillo aunque tenga que ser candidato a la alcaldía personalmente.
La vendimia está empapada por las lluvias continuas; aunque quieras, tabernero, no puedes vender vino puro.
¿Quién sino tú sería capaz de convencerme para que le hiciese una mamada en el entierro de mi padre?
La fascinación por el teatro entró en mi alma gracias a tres acontecimientos que marcaron profundamente mi alma infantil: participé en el entierro de un bombero, vi un ataque epiléptico y escuché cantar al príncipe chino.