Uno de los fallos actuales es la ausencia de liderazgo joven. Evolutivamente, la manada siempre recurrió a los jóvenes cuando tenía dificultades: atravesar un río, subirse a una montaña
¿Quién quiere andar por la tierra pudiendo volar y volar? Así escalar cualquier montaña, atravesar cualquier mar, amar es encontrar el paraíso en el que todo ser humano siempre quiso entrar.
El que exhorta al joven a una buena vida y al viejo a una buena muerte es un insensato, no sólo por las cosas agradables que la vida comporta, sino porque la meditación y el arte de vivir y de morir bien son una misma cosa. Y aún es peor quien dice: 'Bello es no haber nacido pero, puesto que nacimos, cruzar cuanto antes las puertas del Hades'.
Quiero dejar mi huella con profunda sinceridad quiero cruzar barreras y que me recuerde la humanidad.