Tuve un primer cuarto horrible, pero supe reponerme. Esto es como las citas. Lo importante no es como empiezan, sino como acaban. Que os quede claro a todos los que no habéis tenido ninguna en vuestra vida.
Fortuna... La perversa no soy yo, que -ciega- extiendo la mano indiferentemente a quien se me presenta, claro u oscuro, sino quien así los hace y quien así los deja y me los envía