La soledad del poder consiste en saber que éste es siempre el último teléfono que suena. Y que yo tengo que decidir. No puedo trasladar la decisión a una instancia superior.
Al estar determinados por costumbre a trasladar el pasado al futuro en todas nuestras inferencias, cuando el pasado ha sido absolutamente y regular y unifome, esperamos el acontecimiento con la máxima seguridad y no dejamos lugar para la suposición contraria.
Compadécete de aquellos cuyas posibilidades son menores, no hay lugar para esconderse del Padre de la creación
Tal vez en la llaneza y en la humildad suelen a esconderse los regocijos más aventajados.
Yo preparo una canción que haga despertar a los hombres y adormecerse a las criaturas.
La justicia puede adormecerse un poco, pero al final ve claro.