Amo mi trabajo con un amor fanático y pervertido, como un asceta el cilicio que le rasca el vientre.
No se puede no luchar y querer vencer, porque es como el que tiene hambre y se rasca un pie.
Aparta un amor viejo con un amor nuevo, como un clavo saca otro clavo.
El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura.