Recuerdo que una de las primeras actuaciones que hice con aquel ampli fue en una iglesia del barrio. Querían a alguien que rellenara con la guitarra y mi amigo dijo: 'Él sabe tocar'. Así que arrastré el ampli hasta allí y me puse a tocar hasta que todo el mundo empezó a gritarme que bajara el volumen
Que fácil fue tocar el cielo la primera vez, cuando los besos fueron el motor de arranque