Este fue el único gesto político de mi vida: la mano abierta. Es anticomunista, me dijeron. En absoluto, es mano abierta para recibir y dar, es signo de optimismo ante el mundo moderno, catastrófico.
Oye a los hombres sabios, pero hazlo solo con un oído... Deja que el otro esté siempre preparado para recibir los dulces acentos de la voz de tu Amigo celestial