Yo y Prost ya ganamos todo y estamos más para allá que para la carrera. Ayrton no. Se matará si es necesario, para llegar al título y ser considerado el mejor de todos los tiempos.
Personalmente, yo prefiero mirar hacia el futuro en donde un programa de computadora gane el título mundial de ajedrez. La humanidad necesita una lección de humildad.