La prosa -puede especularse- es discurso; la poesía elipsis. La prosa se habla en voz alta; la poesía se escucha a hurtadillas. La primera es presumiblemente articulada y social, un idioma compartido, la voz de la comunicación; la otra es privada, alusiva, inquietante, tímida, idiosincrásica como la delicada tela de una araña, una especie de hechizo insondable para las mentes comunes.
La reina de Prusia es realmente encantadora; coquetea mucho conmigo, pero no sientas celos; soy una tela encerada sobre la cual todo esto no hace sino resbalar. revolución francesa
Compro de todo. Pero no me puedo poner cualquier cosa. Lo guardo en el armario. Llevo unos pantalones negros de Stephen Sprouse, una camiseta negra, un jersey negro de cuello vuelto, una camisa negra, una chaqueta negra de piel y unas Adidas
Tu piel entre las sábanas posee los hechizos del mito y el tamaño de las islas deseadas en años de inocencia.